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Sintexto.

Si alguien hubiérame podido advertir
que esto pasaría,
esto no estaría pasando.
Quizás.

(Quizás)
Habría descuartizado algo
que aún no defino
dentro de mí,
entre diente y diente.

Yo los veo sobre mí,
y sobre lo que suelo ser.
Y aún no sé si son plural,
o si suelen sentirse tan
singulares
como yo
durante las noches,

cuando el sol se asoma
y yo lo asesino,
para que ya no incinere mis tendones
fingiendo que me cobija
con su calor.

Sí,
y odio que esto esté pasando
sobre mí
y sobre el ello flexible;
odiándome
y odiando la ocasión,
en que esto sucede.

Nos mata luego,
sabe pues que el silencio
suele ser mas placentero
que el bullicio de nuestros sollozos.

Nuestros cadáveres ya no existen,
entonces,
porque quizás nunca existieron.

Esto jamás ha pasado.

Esto no está pasando
en el instante mismo
en que sucede.

Eimí.

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y dan las tres de la madrugada
con un poco de sol en el movimiento desvanecido.
Los pensamientos permanecen fútiles
y desesperados, las demás cosas
abandonan la permanencia
bajo la energía de la visión estática.

Palidecen

así, en pleno beso y
mientras caminan, corren
o son movidas por el viento.
Mientras hablan gritan o ladran
en dirección a sonidos desconocidos.
Por este absurdo indeleble,

invariables.