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Alteridad de la gota.

Vi la gota -que no sentí- a través del espejo donde la pequeña estaba.
(Lloró despacito. Sin ruidos). Silente
allá en su gran ojo izquierdo la gotita que yo no sentí salió
(y dentro gritó de su húmedo universo).

Vi el grito -de la gotita que no sentí- a través del espejo
y se desparramó en arroyo dentro de una grieta de su pecho muy
caliente el dolor.

Mi visión acarició (y no mis ojos) sus rulos suaves como madre aprendiz
y árida ella apenas ahí quiso entonces ir a descansar.
Porque se quiso.

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